
Marcos 1:10–11
Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
UNA ILUSTRACIÓN. UN PASAJE.
40Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.
41Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.
42Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.
Reina-Valera 1909 (RV1909)
40Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.
41Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.
42Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.
43Entonces le apercibió, y despidióle luego,
44Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.
45Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.
Espacio para mirar. Tiempo para escuchar.X-DREAMERS