
Marcos 1:10–11
Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
UNA ILUSTRACIÓN. UN PASAJE.
35Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
36Y le siguió Simón, y los que estaban con él;
37Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
38Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.
Reina-Valera 1909 (RV1909)
35Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
36Y le siguió Simón, y los que estaban con él;
37Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
38Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.
39Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.
Espacio para mirar. Tiempo para escuchar.X-DREAMERS