
Marcos 1:35–38
Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. Y le siguió Simón, y los que estaban con él; Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.

